Es decir, evidentemente no es lo mismo una música tradicional de una antigua cultura, que la ablación (corte del clítoris que se realiza en vivo en algunas culturas, con el objetivo de que las mujeres no sientan placer durante las relaciones sexuales).
Dependiendo de si estas tradiciones estén o no en conjunción con los derechos humanos, deberían respetarse como un medio de crecimiento y desarrollo psicosocial a través de las culturas de nuestros antepasados, o erradicarse como los actos brutales e indiscriminados que implican.
En el predecible caso los miembros de estas culturas que realizan autenticas atrocidades se opusieran a dejar de realizarlas, se deberían realizar procesos de enseñanza con el fin de que la población ceje en su empeño por cometer tales actos, para posteriormente proceder a la encarcelación o procedimiento legal contra aquellos que realicen estos actos. "El miedo al castigo es la mejor manera de enseñarle a cualquiera que algo está mal, aunque ni siquiera comprenda el porque."
Por otro lado, deberían quedar almacenadas todas aquellas tradiciones que no supongan ningún crimen, ya que su mero registro y estudio nos hacen recordar nuestros orígenes, haciéndonos crecer como sociedad. La practica de estos queda a decisión propia de cada uno.
Para finalizar, en aquellos casos en las que se esté en conflicto respecto a su valor positivo y negativo como es el caso de la tauromaquia, se debería realizar una votación de los miembros activos de dicha cultura para decidir acerca de si se deben o no realizar.







